Lava las peras y córtalas en láminas muy finas (de preferencia con mandolina). Acomódalas en forma circular sobre un plato grande, creando una base uniforme.
2. Mezcla el yogurt
En un pequeño tazón, mezcla la mermelada elegida con unas gotas de limón para suavizarla y hacerla más fluida. Si deseas una textura más ligera, puedes agregar una cucharadita de agua tibia.
3. Coloca granola
Con una cuchara, distribuye la mezcla de mermelada sobre las láminas de pera, dejando caer hilos finos sobre toda la superficie para darle brillo y sabor.
4. Agrega los toques finales
Espolvorea las nueces picadas encima y, si lo deseas, añade un poco de miel. Decora con hojas de menta para un acabado fresco y atractivo.
Un desayuno fresco y rápido donde el yogurt se mezcla con la dulzura natural de nuestras mermeladas y el toque crujiente de la granola. Ideal para empezar el día ligero y delicioso.